Ingredientes KAINÁ

100% naturales, biodegradables y que protegen tu salud.

Jabón a base de aceites vegetales. Limpia a profundidad. Destruye la capa lipídica que protege al virus para facilitar su multiplicación.

Se produce mediante la fermentación de alcohol puro de caña de azúcar. Mata las bacterias, disuelve los depósitos de agua dura y corta la suciedad. Abrillantador, desinfectante y desengrasante.

Un compuesto formado solo por agua (H2O) y oxígeno. Es fungicida (mata hongos) y bactericida. Ayuda a eliminar el moho de las superficies que están expuestas a la humedad y no reciben mucha luz.

Desinfectante natural formado mediante la fermentación de los azúcares presentes en materias de origen vegetal.

Aceite elaborado con las hojas del eucalipto. Proporciona aromas frescos y totalmente naturales.

Aceite extraído de una hierba aromática de la familia de la menta. Proporciona aromas frescos y totalmente naturales.

Agua destilada. Mantiene los ingredientes juntos en nuestros productos.

Ayuda a mantener la humectación de la piel. Derivada de aceites vegetales de soja o coco.

Ingredientes KAINÁ

100% naturales, veganos, ecológicos y que protegen tu salud.

Jabón a base de aceites vegetales. Limpia a profundidad. Destruye la capa lipídica que protege al virus para facilitar su multiplicación.

Se produce mediante la fermentación de alcohol puro de caña de azúcar. Mata las bacterias, disuelve los depósitos de agua dura y corta la suciedad. Abrillantador, desinfectante y desengrasante.

Un compuesto formado solo por agua (H2O) y oxígeno. Es fungicida (mata hongos) y bactericida. Ayuda a eliminar el moho de las superficies que están expuestas a la humedad y no reciben mucha luz.

Desinfectante natural formado mediante la fermentación de los azúcares presentes en materias de origen vegetal.

Aceite elaborado con las hojas del eucalipto. Proporciona aromas frescos y totalmente naturales.

Aceite extraído de una hierba aromática de la familia de la menta. Proporciona aromas frescos y totalmente naturales.

Agua destilada. Mantiene los ingredientes juntos en nuestros productos.

Ayuda a mantener la humectación de la piel. Derivada de aceites vegetales de soja o coco.

Cuídate de productos con las siguientes sustancias

Normalmente se encuentran en productos convencionales de limpieza y son dañinos para tu salud.

Se encuentra en limpiacristales y agentes de pulido para accesorios de baño, lavabos, etc. La inhalación constante puede llegar a desarrollar bronquitis crónica y asma.

¡La ley no requiere que figure en las etiquetas! Está en limpiadores multiusos, de cocina y de vidrios. Causa dolor de garganta cuando se inhala y en niveles altos contribuye a la narcosis, edema pulmonar y daño hepático y renal severo.

Se encuentra en polvos para fregar, limpiadores de inodoros, blanqueadores de ropa, etc. Los riesgos pueden ser agudos y crónicos; es un irritante respiratorio y puede ser un disruptor grave de la tiroides.

Están en los suavizantes de ropa (líquidos/hojas) y en la mayoría de los limpiadores etiquetados como “antibacterianos”. Generan bacterias resistentes a los antibióticos y son irritantes para la piel.

Se encuentran en los productos de limpieza y pueden afectar la calidad del aire interior. Puede ser peor para quienes padecen asma y/o alergias.

Un surfactante que se encuentra en los limpiadores comunes. Se ha demostrado en estudios de laboratorio que funciona como un disruptor endocrino causando efectos reproductivos adversos.

Conservador que provoca eczemas y otras alergias de la piel. Los ftalatos son disruptores endocrinos conocidos. Se encuentran en los ambientadores y productos de limpieza que contienen "fragancias".

Favorece la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos y es probable cancerígeno. Su uso en jabones se ha prohibido en EE.UU. Se encuentran en muchos productos con etiquetas de jabones "antibacteriano".

Cuídate de productos con las siguientes sustancias

Normalmente se encuentran en productos convencionales de limpieza y son dañinos para tu salud.

Se encuentra en limpiacristales y agentes de pulido para accesorios de baño, lavabos, etc. La inhalación constante puede llegar a desarrollar bronquitis crónica y asma.

¡La ley no requiere que figure en las etiquetas! Está en limpiadores multiusos, de cocina y de vidrios. Causa dolor de garganta cuando se inhala y en niveles altos contribuye a la narcosis, edema pulmonar y daño hepático y renal severo.

Se encuentra en polvos para fregar, limpiadores de inodoros, blanqueadores de ropa, etc. Los riesgos pueden ser agudos y crónicos; es un irritante respiratorio y puede ser un disruptor grave de la tiroides.

Están en los suavizantes de ropa (líquidos/hojas) y en la mayoría de los limpiadores etiquetados como “antibacterianos”. Generan bacterias resistentes a los antibióticos y son irritantes para la piel.

Se encuentran en los productos de limpieza y pueden afectar la calidad del aire interior. Puede ser peor para quienes padecen asma y/o alergias.

Un surfactante que se encuentra en los limpiadores comunes. Se ha demostrado en estudios de laboratorio que funciona como un disruptor endocrino causando efectos reproductivos adversos.

Conservador que provoca eczemas y otras alergias de la piel. Los ftalatos son disruptores endocrinos conocidos. Se encuentran en los ambientadores y productos de limpieza que contienen "fragancias".

Favorece la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos y es probable cancerígeno. Su uso en jabones se ha prohibido en EE.UU. Se encuentran en muchos productos con etiquetas de jabones "antibacteriano".